dilluns, 29 de desembre del 2008

Esperanza Aguirre VS. Bleck La Rata i altres videos

Esperanza Aguirre, aleshores regidora de l'Ajuntament de Madrid s'enfronta a Bleck la Rata...



És aquest vídeo una paròdia? No, forma part del magnífic documental Después de...



El viatge d'Aznar a Polònia durant la seua pubertat



"A ver si vas a tener aquí al chiquillo"...



Al costo



"Vote usted Movimiento Católico Español..." (Al loro amb l'edició)



El Fary i la mandanga (història social hispànica)



Més història social d'Espanya:



Entrevista amb el sempre genial Álvarez Rabo:

dissabte, 13 de desembre del 2008

Dub Incorporation



Dub Incorporation
A Imma
OSTRóDA REGGAE FESTIWAL 2007

Economia política de la droga


Yonqui
William S. Burroughs
Ed. Anagrama


"
El Parlamento del Estado [Nueva Orleans] promulgó una ley que declaraba delito ser adicto a las drogas".

(...)

Los fumetas no son como los yonquis. Un yonqui suelta el dinero, coge la droga y se las pira. Pero los fumetas no. Esperan a que el camello los invite a unos canutos y a sentarse a para charlar un rato. Y tienes que aguantar todo eso para vender dos dólares. Si vas directamente al grano, dicen que los deprimes porque haces que se sientan miserables. De hecho, un tipo que trapichea con hierba nunca debe reconocer que lo hace por negocio. No, él sólo facilita un poco de hierba a algunos amigos y amigas, una travesura. Todo el mundo sabe que es un camello, pero está mal decirlo. Dios sabe por qué. A mi juicio los fumetas son inescrutables.
Hay muchos secretos comerciales en el negocio de la hierba y los fumetas guardan esos supuestos secretos con una tozudez estúpida. Por ejemplo, la hierba tiene que estar curada, porque, si está verde, raspa la garganta. Pero pregúntale a un fumeta cómo hay que curarla, y te dará una respuesta ambigua poniendo cara de tonto. Quizá el uso continuado de la hierba afecte al cerebro, o tal vez los fumetas sean estúpidos por naturaleza.

(...)

Los fumetas son gregarios, sensibles y paranoicos. Si consideran que hacen que se sientan miserables, no lograrás hacer negocio con ellos. Pronto me dí cuenta de que no podía tratar con gente así y me alegré de encontrar a un tipo que me compró toda la hierba que me quedaba a precio de coste. A partir de entonces decidí no traficar nunca más con ella.

(...)

La hierba no empuja a nadie a cometer delitos. Jamás he visto que nadie se pusiera agresivo bajo la influencia de la hierba. Los fumetas son muy sociables. Demasiado para mi gusto. No puedo entender que la gente que asegura que la hierba induce al delito no exige que se prohiba también el alcohol. Todos los días se cometen delitos por borrachos que jamás habrían obrado así estando sobrios.
Se ha hablado mucho de los efectos afrodisíacos de la hierba. No sé por qué los científicos se resisten a admitir que sea afrodisíaca, y muchos farmacólogos dicen que "no hay prubas en favor de la creencia popular de que la hierba posee propiedades afrodisíacas". Yo puedo asegurar que la hierba es un afrodisíaco y que el placer sexual es mucho más intenso bajo su influencia. Cualquiera que haya fumado buena hierba verificará esta afirmación.

(...)

Se han escrito muchas tonterías sobre los cambios que experimenta una persona cuando se convierte en yonqui. De pronto el adicto se mira en un espejo y no se reconoce. No le es fácil dilucidar los cambios que ha experimentado, porque el espejo no los especifica. Es decir, el yonqui adquiere una especie de ceguera a medida que progresa en su adicción. Por lo general no se da cuenta de que está enganchado. Dice que nadie se convierte en yonqui si tiene cuidado y observa unas cuantas reglas, como, por ejemplo, pincharse un día y otro no. De pronto deja de observar esas reglas pero cada pinchazo extra lo considera excepcional. He hablado con muchos yonquis, y todos coinciden en que se sorprendieron cuando tuvieron el primer cuelgue. Muchos de ellos atribuyen sus síntomas a cualquier otra causa.
Cuando una persona se engancha, todo lo demás carece de importancia. La vida queda enfocada hacia la droga, un pico y a esperar el siguiente, todo está lleno de "material" y "recetas", "agujas" y "cuentagotas". A veces el adicto cree que lleva una vida normal y que la droga es algo accidental. No se da cuenta que las actividades que no tienen que ver con la droga las realiza como un autómata. Hasta que su fuente de suministro no se agota, no se da cuenta de lo que la droga significa para él.

(...)

"¿Por qué necesita tomar estupefacientes, señor Lee*?" es una pregunta que suelen hacer los psiquiatras estúpidos. "Necesito droga para levantarme de la cama por la mañana, para afeitarme y para desayunar. La necesito para seguir vivo" es la respuesta.

(...)

La droga es una manera de vivir."

* William S. Burroughs (1914-1997) publicà Yonqui amb el pseudònim de William Lee l'any 1953.

dilluns, 8 de desembre del 2008

La violència del capital (II)


Alexandros Grigoropulos, 15 anys, assassinat per la policia a Atenes.

diumenge, 7 de desembre del 2008

De Coordinadora Republicana para Juan Carlos I


De: Coordinadora republicana

Para: Juan Carlos I

Asunto: Buen viaje, amigo

Estamos hoy por fin manifestando en Madrid nuestro deseo de que haya una III República española y una nueva Constitución. Las condiciones necesarias para que haya una república se cumplen: hay un Borbón en el trono. Mientras reine un Borbón, la república siempre es posible, como demostraron Isabel II (que se largó a Francia) y Alfonso XIII (que hizo lo mismo). A Juan Carlos I le deseamos felicidad y buen viaje (¿tal vez a Rusia? ¿A Marruecos con su amigo del alma? ¿A Arabia Saudí?). Y a la III República, larga vida y compromiso con la transformación de la sociedad.

[Llegit ací]

Foto: Proclamació de la II República.

dissabte, 29 de novembre del 2008

Cuervo ingenuo

Cuervo ingenuo, del grandíssim Javier Krahe.

diumenge, 16 de novembre del 2008

La violència del capital segons Xavi Sarrià



Feia un parell de setmanes que el sobre que amablement m’havia fet arribar l'editorial Bromera romania damunt de la taula amb les proves d'impressió del primer llibre de Xavi Sarrià. Aquest estiu Sarrià ens anunciava en un sopar a casa de l’il·lustre Marc Peris que cap al novembre publicava el seu llibre. Una vesprada vaig començar la lectura i eixa mateixa nit acabava de llegir els vint-i-dos relats que presenta Sarrià en un llibre que, malgrat vindre avalat per la solvència artística i narrativa d’algú com Sarrià, supera totes les expectatives de qualsevol tipus.


1. No. No m'esperava el típic pamflet pancatalanista de caire romàntic amb l’habitual parafernàlia narrativa. L'òptica de Sarrià escapa a eixe nacionalisme essencialista tan poc literari (gràcies!) per abraçar un nacionalisme internacionalista, una forma d'exportar una mirada sobre el món escrita i pensada en llengua catalana. Una òptica molt propera a la creació musicoliterària de Fermín Muguruza i la seua particular cosmovisió del món i la cultura.


2. Els dos rostres del paradís: violència i tendresa; amor i odi. És un
leit motiv, una sana obsessió, dels darrers anys de Sarrià, eixe tipo amb ulleres de pasta que darrerament combina la vida artística d’Obrint Pas amb la creació literària. Benvinguts al Paradís mostra a la perfecció aquesta paradoxal relació entre infern i paradís. En els darrers anys el grup ha fet nombrosos viatges. Cuba, Veneçuela, l'ex Iugoslàvia, Sàhara. És probable que aquestes vivències -nacionalisme internacionalista- hagen col·laborat en aquest conjunt de relats sobre la dialèctica entre violència i benaventurança que investiga Sarrià. Utilitza això que el sociòleg Boaventura de Sousa Santos anomena sociologia de les absències. Una recerca a través del realisme fictici del oblidats de la història i del discurs. Per aquests relats (o contes?) desfilen personatges -un palestí, un malandro, una trapezista, un presoner de Guatànamo, un migrant- que van entrellaçant una cartografia de la violència del capital. Eixa violència estructural, invisibilitzada, subterrània i marginal. Violència que no és condemnada pel Codi Penal ni pels mitjans de comunicació. Violència dels de dalt contra els de baix. Zygmunt Bauman ho explica així: "La producción de "residuos humanos" o, para ser más exactos, seres humanos residuales (los "excedentes" y "superfluos", es decir, la población de aquellos que, o bien no querían ser reconocidos, o bien no se deseaba que lo fuesen o que se les permitiese la permanencia), es una consecuencia inevitable de la modernización y una compañera inseparable de la modernidad. Es un ineludible efecto secundario de la construcción del orden (cada orden asigna a ciertas partes de la población existente el papel de "fuera de lugar", "no aptas" o "indeseables") y del progreso económico (incapaz de proceder sin degradar y devaluar los modos de "ganarse la vida" antaño efectivos y que, por consiguiente, no puede sino privar su sustento a quienes ejercen dichas ocupaciones)".

Xavi Sarrià relata exactament això. La història, narrada com si es tractara d'un plànol subjectiu en una pel·lícula, d'un palestí que es matarà matant, traça la cartografia de la desesperança dels desposeits. La història del mosquit i la guerrillera de les FARC, l'esperança dels desposeits. Són les dues cares del paradís. Sarrià es posiciona clarament en un camp, el dels de baix, tant pel perfil dels personatges com per la narració –fictícia?- dels fets que relata en textos com Oblit –una esgarrifosa reflexió sobre la violència del fet migratori- i Terror. I també, com no, en Equilibri, on una trapezista traça les línies del seu propi equilibri (un relat amb un genial humor negre latent). Als barris perifèrics de França Sarrià recrea la història quotidiana dels residus humans del primer món. Escriu: "L'Iman aconsegueix alçar-se i córrer cap a ella. L'agafa pel braç, s'endinsa en la foscor i desapareix de l'escena. Entra al portal de les bústies trencades i salta dins l'ascensor. Quan prem el botó no pot evitar l'espill. La Nisrine plora als seus braços. L'Iman calla i tremola. Però encara xanglotant, trau forces del ventre per a dibuixar una tímida ganyota, s'estira els llavis, alça el nas, encreua els braços i s'apuja el mentó amb posat desafiador. Per un moment es torna a sentir com un guerriller d'aigües salades batallant contra la flota imperial. Fins que la Nirsrine s'aparta i li diu que és un imbècil i li ho repeteix entre espentes i ell es defensa quan l'ascensor completa el trajecte i entren al pis de les parets grises on les portes es tanquen i els cossos s'obrin. L'amor és un combat". El paradís és violència però també tendresa.


3. Hi ha altres històries. Però hi ha una en especial que m'ha agradat. Es titula
Silenci. I ha estat una ocasió perfecta per a observar, des d’una òptica privilegiada, com funcionen els mecanismes creatius en un escriptor. Fa un temps Amnistia Internacional va organitzar una conferència de premsa a València amb la presència de Ruhal Ahmed, un jove britànic que es va passar uns anys a Guantànamo. La nit anterior vaig convidar a Xavi a assistir. Li interessava per al llibre de contes que estava preparant. Al dia següent allí estavem, gelats per la història terrorífica d'un testimoni del nou univers concentracionari occidental. En una pàgina i mitja, Sarrià plasma aquell testimoni amb un estil, una elegància i un realisme notables. I és que la realitat és crua, és violència i guerra més enllà de les fronteres fortificades del feliç Occident capitalista que s’enfonça en la seua pròpia precarietat mental i econòmica en un trist i demencial espectacle consumista i racista. La realitat més enllà d’aquesta frontera no té ni puta gràcia ni fa plorar d’emoció (sinó de ràbia). És Guantànamo, la tanca de Melilla i xiquets bruts creixent en qualsevol barriada pobre de Medellín. És una puta merda, però aquesta realitat, que és la realitat de la majoria dels èssers humans que poblen el planeta terra, també és esperança i tendresa humana. I aquesta és una de les grans qualitats de les històries que narra Sarrià, la finestra que deixa oberta al canvi, allunyada del derrotisme sistemàtic d’una esquerra derrotada però no vençuda a la qual s’ha volgut fer creure que el fi de la història havia arribat i, per tant, el canvi no seria (mai) possible.


4. Algú que havia llegit el llibre va dir que Sarrià tenia una clara influència del director de cinema Jim Jarmusch. Estic d'acord. Ara Sarrià busca pel·lícules del director. Que començe per Stranger than paradise i Down by law i anirà trobant les seues suposades influències fins ara desconegudes. Està molt clar des del principi que Sarrià està marcat per pel·lícules com La Haine, de Mathieu Kassovitz. A mi el seu llibre em va recordar, en la llunyania, a la prosa de Roberto Bolaño (Sarrià és músic, Bolaño poeta. Ambdos provenen de disciplines narratives diferents). Per suposat les pel·lícules d’Alejandro González Iñárritu , Tony Gatlif (Exils), els contes de Quim Monzó, la fotografia de Sebastiao Salgado o la diversificada prosa d'Eduardo Galeano, entre molts altres.

Històries del paradís
Xavi Sarrià
Editorial Bromera.