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dimecres, 19 de maig del 2010

Cuba i la UE


Y para hallar ese marco, ¿en qué está dispuesta Cuba a ceder y en qué le pide a Europa que ceda?

Yo no creo que la UE tenga que ceder en nada. No hay que ceder, sino encontrar terreno común, y este está en los principios del derecho internacional y en la carta de Naciones Unidas. Yo no le voy a pedir a la UE que enmiende el Tratado de Lisboa, que elimine la directiva de retorno, que me presente el resultado de las investigaciones de las ejecuciones extrajudiciales ni de otros crímenes terribles de determinados periodos en la historia europea. No pediré garantías de que no recibirán más vuelos secretos de la CIA, o que defiendan los derechos de los europeos en Guantánamo, o que oficiales europeos no participen en interrogatorios donde se practica la tortura. No le reclamaré ajustes dolorosos, no le pediré que renuncie a poner el peso de la crisis sobre los trabajadores ni que se abstenga de dedicar millones a salvar bancos y empresas envueltas en la especulación ni que deje de crecer en sus emisiones de dióxido de carbono. Porque entiendo que estos temas no deben ser parte de un acuerdo bilateral. Y tengo la esperanza de que la UE no pretenda pedir a Cuba que cambie su sistema político ni su ordenamiento porque son decisiones soberanas que pertenecen al pueblo cubano.

Entrevista al ministre d'exteriors cubà Bruno Rodríguez Parrilla en Público.

diumenge, 7 de desembre del 2008

De Coordinadora Republicana para Juan Carlos I


De: Coordinadora republicana

Para: Juan Carlos I

Asunto: Buen viaje, amigo

Estamos hoy por fin manifestando en Madrid nuestro deseo de que haya una III República española y una nueva Constitución. Las condiciones necesarias para que haya una república se cumplen: hay un Borbón en el trono. Mientras reine un Borbón, la república siempre es posible, como demostraron Isabel II (que se largó a Francia) y Alfonso XIII (que hizo lo mismo). A Juan Carlos I le deseamos felicidad y buen viaje (¿tal vez a Rusia? ¿A Marruecos con su amigo del alma? ¿A Arabia Saudí?). Y a la III República, larga vida y compromiso con la transformación de la sociedad.

[Llegit ací]

Foto: Proclamació de la II República.

diumenge, 2 de novembre del 2008

'La reina sale del armario'


Article d'Ignacio Escolar publicat avui al diari Público.

El reino ideal de Sofía Margarita Viktoria Frideríki Glíxmpourgk no es esta España donde los homosexuales también tienen derecho al matrimonio, la religión es opcional en los colegios y a los niños les enseñan que el ser humano viene de la evolución, y no del paraíso. En el mundo de Sofía las leyes son naturales antes que leyes, aunque hay una que es sagrada: la Constitución. “No hay que ser republicano ni monárquico, sino cons-ti-tu-cio-na-lis-ta”, dice Pilar Urbano que dijo la reina “mientras con la yema del dedo medio marca cada una de las siete sílabas sobre el cerco metálico de la mesa”. Cons-ti-tu-cio-na-lis-ta. A la carta magna me encomiendo.

Si las opiniones sobre lo divino y lo humano las hubiese difundido el rey, habría incumplido el artículo 56 de la Constitución, donde se le asigna un papel de arbitraje y moderación que le impide lo que ha hecho su señora: tomar postura sobre temas que dividen la opinión pública, cuestionar las leyes aprobadas por el Parlamento y que él mismo firma. No ha hablado el rey, sino su esposa, pero ella tampoco es una ciudadana más. También aparece en la Cons-ti-tu-ción, donde se fija su papel como regente, y forma parte de la Corona, esa ins-ti-tu-ción a la que el Código Penal protege con especial dedicación. La reina Sofía tiene derecho a tener una opinión, pero no a difundirla. No se trata de que su visión sea de izquierdas o de derechas. Sería igual de grave si, en lugar de criticar políticas progresistas, se hubiese mostrado como la soberana más revolucionaria de palacio. A la institución que ella representa se le conceden muchos privilegios a cambio de pocas cosas. La fundamental: que respete la neutralidad política. Si quiere opinar de asuntos sensibles, algunos de ellos pendientes de resolución del Tribunal Cons-ti-tu-cio-nal, que antes dimita.

La reina ha hablado con tal desparpajo, con tal irresponsabilidad, que la Zarzuela ha intentado zanjar el patinazo con una explicación imposible, donde sólo faltan la clásica excusa del “error informático” y el perro que se come los deberes. La conversación privada más grande que vieron los tiempos consistió en 15 sesiones de trabajo y 638 preguntas por escrito de la que han salido nada menos que 320 páginas. Las inexactitudes no se encontraron a pesar de que Zarzuela revisó el texto durante cuatro días. Nadie dijo nada aunque la editorial Planeta, poco sospechosa de activismo republicano, envió tres copias previas a palacio para su visto bueno: una para la casa del rey, otra para la homenajeada y otra más para la secretaría de la reina. La autora tampoco es nueva en la corte. Pilar Urbano no sólo firmó una biografía de Sofía de Grecia donde toda la familia Borbón-Frideríki colaboró activamente, sino que también es amiga íntima de Laura Hurtado de Mendoza, miembro del Opus Dei como ella y secretaria personal de la reina desde 1970 hasta hace dos años, cuando se jubiló de forma pero no de facto.

A la vista de lo sucedido, la duda es qué ha podido pasar para que los mosqueteros reales permitiesen tamaño traspiés, que no beneficia nada el vals monárquico. Hay opiniones para todos los gustos, desde los que creen que la reina se ha desmelenado a los 70, que a la vejez viruelas, hasta los que buscan algún ajuste interno en la fontanería de la Zarzuela o, más que un tropezón, una zancadilla de la entrevistadora. Es difícil de saber con certeza, tal vez un poco de todo. Pero puestos a elucubrar, me quedo con la explicación más simple: se les pasó. No calcularon lo ofensivas que podían ser esas palabras para muchos de sus ‘súbditos’. En un ambiente conservador, como se presupone un palacio, ¿a quién le va a escandalizar que a la reina no le gusten las reinonas de las carrozas del orgullo gay? En realidad, ni siquiera es ésta la primera ocasión en la que la reina sale del armario y se muestra como lo que es, una persona profundamente conservadora. “La España que yo conocí, más que una dictadura, era una dictablanda”, dice la reina. “Franco era monárquico” explica Sofía, “un hombre sencillo, con ganas de agradar y muy tímido ”. “Era un dictador, pero no un tirano”, dice sobre el golpista acusado de crímenes contra la humanidad que sólo en la fosa común de Málaga enterró a más civiles, más de 5.000, que todas las víctimas del genocidio de Pinochet. Palabra real: “Mi marido fue tajante, desde el primer momento, diciendo: ‘Delante de mí no se habla mal de Franco”.

No se escandalicen, que ya no toca. Las citas no salen del último libro de Pilar Urbano sino de la biografía que publicó la misma autora hace 13 años. Como nadie protestó, la Casa Real no habló, en aquella ocasión, de conversaciones privadas inexactas.

Papelón no sólo de la reina, también de los políticos. En pocas semanas, el partido socialista obrero que fundó Pablo Iglesias ha salido en auxilio de la banca, del ejército y del rey. Sólo falta la Iglesia, Santiago y cierra España. En lugar de pedir a la Casa Real, a la que mantenemos con nuestros impuestos, que explique exactamente a qué inexactitudes se refiere o si el error es general, generalísimo, los dos grandes partidos se han enrocado en defensa de reina. Las críticas, tanto del PSOE como del PP, se las está llevando Esteban González Pons, verbo florido, verso suelto, pero que en esta ocasión ha dicho lo que deberían haber dicho todos los políticos: que “la institución no debe hablar”, que “el rey y la reina, si son, son como la bandera y a la bandera la vemos cumplir con su papel en los actos oficiales pero no hacer declaraciones no neutrales”.

Dice la Cons-ti-tu-ción que el rey es irresponsable. Fue un avance histórico, costó una invasión francesa de la mano del traidor Fernando VII. Artículo 64.2: “De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden”. De los actos de la reina, ¿quién se responsabiliza?


diumenge, 12 d’octubre del 2008

"La historia de la humanidad, hermana, es una historia de horror"


Aurora Mora ha penjat en el seu blog Diferència i repetició alguns diàlegs de la magnífica pel·lícula Las invasiones bárbaras de Denis Arcand que Público va donar l'altre dia (per fi, una peli bona! La majoria de les pelis que donen són una bazòfia). Es poden llegir tres diàlegs memorables (especialment el primer) ací.

divendres, 10 d’octubre del 2008

David Harvey entrevistat a Público


L'edició d'avui del diari Público inclou una entrevista al gran geògraf marxista David Harvey, al qual vinc llegint des de fa anys. A continuació un parell de preguntes i respostes de l'entrevista firmada per Carlos Prieto. Per cert anava en la secció de Cultures aprofitant la publicació del seu darrer llibre en Akal (però què pinta una entrevista sobre temes de política i economia en la marginal secció de Cultures? És una altra forma de discreta censura dels mitjans de comunicació: una entrevista, posem per cas, al difunt economista Milton Friedman, no haguera anat en Cultures ni de conya).

"Usted ha criticado la competencia entre ciudades para captar inversiones mediante, por ejemplo, la organización de grandes eventos. ¿Puede afectar la crisis a este fenómeno?

Este modelo, en el que los gobiernos locales asumen iniciativas del sector privado, es un aspecto clave del desarrollo geográfico desigual, así que espero que entre en crisis (se ríe), pero no lo veo claro. Puede que la competencia entre centros urbanos se haga aún más feroz. Las ciudades sufren actualmente una situación grave de endeudamiento; la tentación de intentar salir del agujero intensificando este modelo está ahí.

¿Cómo puede afectar la crisis a los grandes centros urbanos?

Primero hay que fijarse en sus efectos destructivos, dilucidar hasta qué punto la crisis inmobiliaria afecta a las entidades financieras. En Estados Unidos se empieza a hablar de Katrina financiero. La crisis afecta a las ciudades del modo en que lo hizo el huracán: colapso de los barrios populares y desplazamiento de las clases marginales. Además, habría que saber si está afectada la capacidad expansiva de las ciudades. Actualmente, en Nueva York están parados grandes proyectos inmobiliarios. La capacidad de construir al ritmo que marca el capitalismo se ha reducido. En mi opinión, esto es bueno si entran en crisis fenómenos como la gentrificación [aburguesamiento de la población de un barrio deteriorado], que obligan a las clases populares a desplazarse. Puede ser una oportunidad para afianzar un modelo urbano más atento a las necesidades reales".

Entrevista en El País.

Entrevista a Rebelión.

El dret a la ciutat, article de David Harvey a La Fàbrica.

Foto: Uly Martín (El País)

diumenge, 5 d’octubre del 2008

Mamoru Oshii i l'anime


"En los inicios de la animación las películas se basaban en cómics, e incluso en caso de que no fuera así, había una influencia gráfica, pero las cosas han cambiado. En términos de estilo, el anime se ha independizado de los mangas y ahora se copia a sí mismo".

Mamoru Oshii, entrevistat per Begoña Donat, avui al diari Público.

Foto: Mamoru Oshii

dissabte, 20 de setembre del 2008

Javier Ortiz: un columnista contra mil


En el panorama periodístic peninsular no destaquen bons periodistes. Hi han excepcions: Rafa Cid, Xavier Vinader, etc. Però si hi ha un periodista pel qual senc molta admiració aquest és Javier Ortiz. Que el diari Público el tinga de columnista diari és un luxe (a vegades després de llegir el citat periòdic pense que només he pagat els 50 cèntims per la seua columna, i encara així paga la pena desembutxacar-los). I també és una excepció en l'agenda mediàtica oficial. Un exemple és la seua columna d'ahir titulada 'Prohibir la realidad'. És l'únic opinio maker que s'ha oposat a les il·legalitzacions de formacion spolítiques basques. Un columnista contra mil. Pasen y vean.

Prohibir la realidad
Javier Ortiz

Se declara contento el presidente del Gobierno porque, en aplicación de las últimas sentencias judiciales ilegalizadoras, dejará de haber miembros de la izquierda abertzale que estén presentes en las instituciones “representando a siglas” (sic) inaceptables.

En este caso me coinciden la objeción jurídica y la política.

Objeción jurídica: las actas que reciben los electos les son otorgadas a título personal, con independencia del partido al que pertenezcan (si es que pertenecen a alguno), de modo que su cargo no depende de la situación legal de ninguna organización política. Precisamente por eso pueden cambiar de bando o crear el suyo propio y seguir ocupando su escaño. Ilegalizados ANV y el PCTV-EHAK, quienes resultaron elegidos en sus listas seguirán ocupando sus cargos hasta la convocatoria de nuevas elecciones.

Objeción política: los electos no representan a siglas, sino a votantes. Los partidarios de la izquierda abertzale no asientan sus reales en un buen puñado de ayuntamientos de Euskal Herria y en el Parlamento de Vitoria porque tal o cual sigla esté inscrita en el registro del Ministerio del Interior, sino porque decenas de miles de ciudadanas y ciudadanos vascos los han respaldado con sus votos.

Y ahí está el fondo de la cuestión. Lo que el Estado español está haciendo a través de todos sus poderes, incluido el cuarto, no es sólo prohibir siglas, sino también tratar por todos los medios de dejar sin representación política a una parte de la sociedad vasca (cada vez más difícil de cuantificar, precisamente por las prohibiciones). ¿Qué demócrata puede felicitarse por haber contribuido a tapar la boca al 10%, al 12% o al 15% de una sociedad? Un refrán francés dice: “Chassez le naturel, il revient au galop”. Traducido a nuestro lenguaje coloquial: no te empeñes en negar la realidad; te volverá al instante.

El generalísimo Franco sacó un decreto por el que prohibió la lucha de clases. Como no le gustaba que existiera, decidió encarcelarla. Su actitud parece que no deja de hacer prosélitos. Siguen siendo muchos los que se empeñan en cambiar la vida por decreto.

Una curiosidad: a veces lo consiguen.

Foto: Javier Ortiz.

dijous, 27 de març del 2008

'El Museo de los Horrores'


[No puc resistir-me a reproduir -de nou- l'article de Javier Ortiz de l'edició d'avui (27/III/08) del diari Público]

Un grupo de vecinos de los distritos de Carabanchel y Latina de Madrid han puesto en marcha una petición pública para que una parte del recinto de la cárcel de Carabanchel, que fue cerrada ahora hace diez años y sigue sin tener un futuro claro, se convierta en centro de serena evocación de (y de homenaje a) la lucha contra el franquismo.

Me piden que respalde su iniciativa. Y lo hago, claro.

Cuando se decidió la clausura de ese Centro de Detención de Hombres –era su denominación oficial, creo–, no sé quién organizó una visita de ex presos supuestamente ilustres y me incluyó en la lista. Se trataba de que echáramos un último vistazo al sitio en el que habíamos estado encerrados. Acudí con más curiosidad que morbo, pero admito que al final me impresionó toparme con la que fue mi celda, en la segunda planta de la 3ª Galería.

Hace un par de días se cumplió el aniversario del día en el que el Tribunal de Orden Público (la Audiencia Nacional de entonces) decidió permitirme abandonar aquel lugar, dando por suficiente el tiempo que ya llevaba recluido.

A decir verdad, Carabanchel no fue, ni de lejos, la peor cárcel por la que pasé. Y eso que, bien a mi pesar, conocí unas cuantas: la de Martutene, cerquita de mi pueblo, y la de Salt, junto a Girona, y la de Lleida (“de presos mai n’hi manquen”, como dice la bella canción popular), y la Modelo (sic) de Barcelona, y la de Torrero, en Zaragoza, y la de Alcalá, y la de Burgos, y la de Ocaña… O sea, bastantes.

La de Carabanchel tenía el encanto de las grandes urbes: éramos muchos, y muy variados. Curiosamente, ninguno del PSOE. (Quiero decir del de entonces. Del de ahora, la tira.)

Podrá pareceros de coña, pero en aquel tiempo del que hablo, con el Caudillo más pa’llá que pa’quí, no se vivía nada mal en Carabanchel. Bromeábamos diciendo: “¡Esto sí que es paz! ¡Uno de los pocos sitios de España donde estás a salvo de la Policía de Franco!”.

Puestos a buscar una buena sede para un Museo de los Horrores del franquismo, habría sitios mejores. Por ejemplo, los sótanos de un cierto edificio de la Puerta del Sol, en Madrid, donde solían torturarnos. Pero parece que sigue ocupado.

Foto: Un preso en la ventana de su celda, en la séptima galería de la cárcel de Carabanchel
Autor: Uly Martín (publicada a la secció Enfoques de Diagonal nº71). La foto forma part de l'exposició 'Cárcel de Carabanchel: de la represión al olvido'.

dimecres, 26 de març del 2008

'No nos hagáis caso'

[Magnífic article de Javier Ortiz a l'edició d'avui de Público]

Una persona bastante enterada de los entresijos de la política vasca –me da que a veces bastante más enterada de lo que ella misma quisiera– me hacía no hace mucho, con la sonrisa en los labios, una confidencia sobre Txeroki, al que los expertos de la prensa madrileña consideran el máximo cabecilla del terrorismo vasco. “Gente de ETA me ha asegurado que el seudónimo de Txeroki no corresponde a nadie, personalmente”, me dijo.

“¿Como Artapalo?”, le pregunté.

“Exacto”, respondió.

Artapalo fue un nombre de guerra colectivo del que la dirección de ETA se sirvió durante un tiempo. Artapalo eran todos ellos y ninguno de ellos en concreto.

Yo comprendo que hay gente que tiene que escribir y hablar sobre el nacionalismo vasco, sobre Euskadi y sobre ETA casi todos los días, porque ejerce en los medios capitalinos de vascóloga y etóloga profesional y ha de ganarse el sustento, pero la verdad es que, como se trata de comentaristas que lo poco que saben está tan contaminado que debería ser más competencia de Medio Ambiente que de Interior, sueltan lo que sea, incluyendo los absurdos mayores. Más responsabilidad que ellos tienen los jetas que los jalean sabiendo que no saben nada, aunque traten de ocultarlo.

Hacedme caso: no nos hagáis caso. Los menos perversos, si es que queda de eso en los medios de comunicación, somos los vascos socráticos –curiosa mezcla– que reconocemos modestamente que en realidad no sabemos casi nada, porque todo es demasiado fluido, demasiado improvisado, demasiado casual, demasiado impredecible.

Bueno: todo no. Nos consta que muchas de las cosas que se dan por hechas en los medios capitalinos son mentira. He mentado lo de Txeroki y Artapalo a modo de ejemplo, pero podría proporcionar muchas más muestras. ¿Sabíais que Arzalluz nunca presumió del RH negativo de la sangre de los vascos? Entre otras cosas porque él tiene el RH positivo y nunca lo ha ocultado.

No como yo, que lo tengo negativo porque mis antepasados fueron, dicho sea en orden disperso, del Roselló, de Haro, de Ourense y de Graná.

Se cuentan tantas mentiras que da pena.

No por quienes las dicen, sino por quienes se las toman en serio.