dijous, 17 d’abril del 2008

Milo Manara


Avui, el Periòdioc de Catalunya ens ha brindat una magnífica portada. És un dibuix del mític Milo Manara, pioner en la disciplina eròtica amb la seua obra '¡Click!' (1983). Entre l'ampla obra de l'italià destaquen les seues col·laboracions amb Hugo Pratt (creador de Corto Maltés) com a guionista en 'Verano indio' (1986) i Federico Fellini. El gran director de cinema va cedir un dels seus guions que mai va portar al cine per a que Manara l'adaptara a l'historieta gràfica. El resultat és 'Viaje a Tulum' (1990).

El diari Público publica avui alguns articles interessants i una entrevista amb Eduardo Galeano. Manuel Saco escriu sobre Itàlia ('Un nazi, un chulo de bótox, la mafia y una banda fascista') i Rafael Reig contesta a una indignada fonamentalista. Una resposta brillant.

dijous, 27 de març del 2008

Saint Germain








'El Museo de los Horrores'


[No puc resistir-me a reproduir -de nou- l'article de Javier Ortiz de l'edició d'avui (27/III/08) del diari Público]

Un grupo de vecinos de los distritos de Carabanchel y Latina de Madrid han puesto en marcha una petición pública para que una parte del recinto de la cárcel de Carabanchel, que fue cerrada ahora hace diez años y sigue sin tener un futuro claro, se convierta en centro de serena evocación de (y de homenaje a) la lucha contra el franquismo.

Me piden que respalde su iniciativa. Y lo hago, claro.

Cuando se decidió la clausura de ese Centro de Detención de Hombres –era su denominación oficial, creo–, no sé quién organizó una visita de ex presos supuestamente ilustres y me incluyó en la lista. Se trataba de que echáramos un último vistazo al sitio en el que habíamos estado encerrados. Acudí con más curiosidad que morbo, pero admito que al final me impresionó toparme con la que fue mi celda, en la segunda planta de la 3ª Galería.

Hace un par de días se cumplió el aniversario del día en el que el Tribunal de Orden Público (la Audiencia Nacional de entonces) decidió permitirme abandonar aquel lugar, dando por suficiente el tiempo que ya llevaba recluido.

A decir verdad, Carabanchel no fue, ni de lejos, la peor cárcel por la que pasé. Y eso que, bien a mi pesar, conocí unas cuantas: la de Martutene, cerquita de mi pueblo, y la de Salt, junto a Girona, y la de Lleida (“de presos mai n’hi manquen”, como dice la bella canción popular), y la Modelo (sic) de Barcelona, y la de Torrero, en Zaragoza, y la de Alcalá, y la de Burgos, y la de Ocaña… O sea, bastantes.

La de Carabanchel tenía el encanto de las grandes urbes: éramos muchos, y muy variados. Curiosamente, ninguno del PSOE. (Quiero decir del de entonces. Del de ahora, la tira.)

Podrá pareceros de coña, pero en aquel tiempo del que hablo, con el Caudillo más pa’llá que pa’quí, no se vivía nada mal en Carabanchel. Bromeábamos diciendo: “¡Esto sí que es paz! ¡Uno de los pocos sitios de España donde estás a salvo de la Policía de Franco!”.

Puestos a buscar una buena sede para un Museo de los Horrores del franquismo, habría sitios mejores. Por ejemplo, los sótanos de un cierto edificio de la Puerta del Sol, en Madrid, donde solían torturarnos. Pero parece que sigue ocupado.

Foto: Un preso en la ventana de su celda, en la séptima galería de la cárcel de Carabanchel
Autor: Uly Martín (publicada a la secció Enfoques de Diagonal nº71). La foto forma part de l'exposició 'Cárcel de Carabanchel: de la represión al olvido'.

dimecres, 26 de març del 2008

'No nos hagáis caso'

[Magnífic article de Javier Ortiz a l'edició d'avui de Público]

Una persona bastante enterada de los entresijos de la política vasca –me da que a veces bastante más enterada de lo que ella misma quisiera– me hacía no hace mucho, con la sonrisa en los labios, una confidencia sobre Txeroki, al que los expertos de la prensa madrileña consideran el máximo cabecilla del terrorismo vasco. “Gente de ETA me ha asegurado que el seudónimo de Txeroki no corresponde a nadie, personalmente”, me dijo.

“¿Como Artapalo?”, le pregunté.

“Exacto”, respondió.

Artapalo fue un nombre de guerra colectivo del que la dirección de ETA se sirvió durante un tiempo. Artapalo eran todos ellos y ninguno de ellos en concreto.

Yo comprendo que hay gente que tiene que escribir y hablar sobre el nacionalismo vasco, sobre Euskadi y sobre ETA casi todos los días, porque ejerce en los medios capitalinos de vascóloga y etóloga profesional y ha de ganarse el sustento, pero la verdad es que, como se trata de comentaristas que lo poco que saben está tan contaminado que debería ser más competencia de Medio Ambiente que de Interior, sueltan lo que sea, incluyendo los absurdos mayores. Más responsabilidad que ellos tienen los jetas que los jalean sabiendo que no saben nada, aunque traten de ocultarlo.

Hacedme caso: no nos hagáis caso. Los menos perversos, si es que queda de eso en los medios de comunicación, somos los vascos socráticos –curiosa mezcla– que reconocemos modestamente que en realidad no sabemos casi nada, porque todo es demasiado fluido, demasiado improvisado, demasiado casual, demasiado impredecible.

Bueno: todo no. Nos consta que muchas de las cosas que se dan por hechas en los medios capitalinos son mentira. He mentado lo de Txeroki y Artapalo a modo de ejemplo, pero podría proporcionar muchas más muestras. ¿Sabíais que Arzalluz nunca presumió del RH negativo de la sangre de los vascos? Entre otras cosas porque él tiene el RH positivo y nunca lo ha ocultado.

No como yo, que lo tengo negativo porque mis antepasados fueron, dicho sea en orden disperso, del Roselló, de Haro, de Ourense y de Graná.

Se cuentan tantas mentiras que da pena.

No por quienes las dicen, sino por quienes se las toman en serio.

Llenguatge i terrorisme


"Cuando se le atribuye un predicado a una sustancia formal (como es el caso de cualquier sustantivo a partir de un adjetivo formal), no tiene ninguna otra consistencia que la darle un contenido ostensible a esa forma. En el "terrorismo islámico", el predicado "islámico" no tiene otra función que la de proporcionar un contenido aparente a la palabra "terrorismo", que carece de todo contenido (en este caso, político)"

Alain Badiou
(citat en Irak, la tetera prestada d'Slavoj Žižek)

dissabte, 22 de març del 2008

Addicte


Sóc addicte. Mentre açò escric estic fumant haixix. Fa anys que sóc un consumidor habitual i de vegades em pregunte per què sóc addicte. Evidentment no trobe una resposta i per això, entre altres coses, sóc addicte. He consumit de manera puntual moltes drogues però no conec millor addicció que l'herba i el haixix. Per a mi és la millor droga. És una droga adaptable a la vida quotidiana. El meu cercle d'amistats més íntimes també ho és (l'addició té un contingut social i económic). No conec millor droga que el haixix degut al seu efecte. A vegades, després d'estar uns dies sense fumar -cosa poc habitual- fume haixix i note en la primera calada eixe efecte relaxant, embriagador. Considere que un dels plaers en aquesta vida és prendre tranquilament un café fumant haixix, alienant-se de la vida moderna, de la quotidianitat asfixiant del capitalisme postfordista. Crec que la realitat social està intimament lligada a les drogues. I una de les drogues que millor s'adapta al capitalisme postfordista és la cocaïna, substància abominable.

El haixix pot arribar a ser funcional. La gent no consumidora de drogues (la majoria de gent no consumidora de drogues consumeix habitualment drogues que no estan considerades socialment com a tal) es sorpren a vegades dels que consumim habitualment. La imatge tradicional del consumidor/addcite de haixix és la del residu social apardalat. Però deixant a part aquestes absurdes etiquetes cada cop observe com el haixix es socialitza més i més a la península, especialment a les zones més properes al nostre veí del sud de l'estret. La venda està penada i l'autoconsum, en menor mesura, també. Deixant a banda l'absurditat de la il·legalització de les drogues resulta curiosa la posició del consumidor de haixix al nostre país. Està prohibit -és caca, que dirien als xiquets- però es consumeix habitualment a molts indrets públics. L'escriptor Antonio Escohotado ens mostra en Historia general de las drogas com la prohibició només provoca l'augment del consum, la persecució penal, l'adulteració i l'enriquiment de les màfies (i per tant dels poderosos). I no només ara. Durant tota la història de la humanitat les conseqüències han estat sorprenentment similars. Droga i poder han estat dos termes íntimament relacionats. El periodista Robert Fisk conta al principi del seu magnífic i monumental llibre titulat La gran guerra per la civilització com un alt funcionari d'una important institució internacional li diu que amb la legalització de totes les drogues la guerra a Afganistan estaria finiquitada des de fa temps (podem substituir Afganistan per Colòmbia).

Sóc addicte. I la meua addicció forma part d'un trencaclosques complexe.

Imatge: persa fumant haixix